|
|
|
Emmanuel, un padre ejemplar "Soy feliz protegiendo a mis hijos"
 |  TVnotas USA Emmanuel vivió una niñez difícil y hoy que tiene la oportunidad de ser padre protege a sus hijos al máximo |
TVnotas USA
Una de las voces que nos motivan para amar llevándonos Al final con El alma desnuda y Este terco corazón es, sin duda, la de Emmanuel, quien en 2007 cumple 30 años de trayectoria con grandes reconocimientos internacionales en su haber, 18 álbumes y más de 10 millones de copias de discos vendidas.
Cada vez que escuchamos alguno de sus temas, nos remontamos a los años 70, 80 y 90. Uno de sus grandes logros fue haber participado en el Festival OTI de 1979, donde, tras obtener el segundo lugar, se conviritió en un baladista clásico de hoy.
¡Suscríbete a TVnotas! "Fui el séptimo de 11 hermanos"
Los escenarios le han dado fama, además ha consolidado un matrimonio por más de 20 años con Mercedes Alemán, convirtiéndose en un padre ejemplar de tres hijos. Y es así que este gran intérprete comparte con nosotros momentos íntimos en compañía de Alexander y Giovanna, dos de sus hijos, quienes siguen sus pasos en la música y el cine, para continuar con la dinastía Acha-Alemán.
-Emmanuel, ¿qué haces actualmente? "Acabo de dar unos conciertos especiales; uno en el Auditorio Nacional (DF) y el otro en la Arena Monterrey, donde grabé en vivo mi nuevo disco, al igual que un DVD, que si no hay cambios, se llamará Emmanuel retro. Ahí voy a incluir muchas de mis canciones, los éxitos que más estuvieron en el gusto del público, y unas dos o tres nuevas".
-Será un agasajo, pues estás cumpliendo 30 años de carrera... "Imagínate, inicié en 1976 con la canción Y mis lágrimas bebí, la cual incluí en el álbum 10 razones para cantar, pues arranqué luego de que me lanzaron como La voz de El Heraldo de México. Ahí también venía Enredadito a tu cintura, y ese mismo año participé por primera vez en el Festival OTI.
Después volví a ese mismo festival con Él y yo, hasta que en 1979 llegó Al final, de Roberto Cantoral, con la que obtuve el segundo lugar, pero ha sido para toda mi vida y carrera. Después vino el disco que grabé del compositor Manuel Alejandro, que es otro éxito que marcó un punto importante en mi trayectoria, para dar paso a una serie de discos.
El programa Siempre en domingo, de don Raúl Velasco (q.e.p.d.), también me dio una gran difusión entre el público de habla hispana en Estados Unidos, pero en Sudamérica nadie me conocía y había que trabajar".
-¿Cómo empezaste esta aventura por la canción? "Desde niño cantaba y creo que Dios me regaló este sentimiento. En casa cantaba mi madre, Conchita Martínez (q.e.p.d.), y empecé a hacer lo mismo en el coro de la escuela, en la calle y hasta con uno de mis hermanos que tuvo un grupo de rock.
Cuando cumplí 13, el mundo de los toros me arrastró, pues mi padre (don Raúl Acha) era matador, empresario y representante. Entonces me entró la pasión de jugarme la vida y sentirme súper héroe, lo cual me llevó por otro camino, ya que me fui a España, donde tuve toda mi formación taurina. Luego regresé a México, hasta que me llegaron las cornadas, los accidentes y retomé la música a los 19".
-¿Dónde naciste y cómo se integraba tu familia? "Nací en la calle Michoacán de la colonia Condesa (DF). Mi mamá era de origen español, nació en Cádiz, pero llegó a Argentina porque era cantante de un género que se conoce como 'tonadilla'. Ella hizo una película con Jorge Negrete, pero se casó con mi padre y ahí acabó su carrera.
En nuestro hogar se respiraba el sabor andaluz y todos cantábamos, además se cocinaban tanto comida mexicana como española. Yo fui el séptimo de 11 hermanos; pero dos fallecieron y quedamos sólo nueve".
-¿Llegaste a ser de los consentidos? "Con tantos hermanos es difícil serlo, pero creo que fui el que mejor se llevó con mi padre, por el gusto taurino. Mi madre falleció cuando yo tenía ocho años, y fue un golpe muy duro que marcó mi vida; sin embargo, he sido tan positivo, que salí adelante.
Por supuesto, lloré y sufrí muchísimo, sobre todo porque mi hermana Pastora, que se quedó en su lugar, a los dos años de pasar este dolor murió también. A raíz de eso, nos fuimos a vivir a Perú durante cinco años, ya que a mi padre le ofrecieron la plaza de toros de allá. Pasó el tiempo, regresamos y me integré a la fiesta brava. Crecí sin carencias económicas, estudié ingeniería química en la Universidad Iberoamericana, pero como era algo que no tenía nada que ver conmigo, a los dos años cuatro meses me salí".
-¿Qué pasa en tu adolescencia cuando vienen las novias? "Fue como cualquier chavo, ya que siempre me gustaron las mujeres. En la universidad salía con muchas y no sé si tenía pegue, pero luchaba por tener a quien me gustaba; incluso, me encantaba cantarles tocando la guitarra. Me gustó la bohemia, pero sin alcohol, porque nunca he tomado, aunque suene raro, ni he probado drogas".
-Tú eres un gran conocedor de la guitarra, ¿qué diferencias o similitudes hay entre ésta y la mujer? "A las dos hay que tratarlas suavemente. Si tocas muy fuerte una guitarra la rompes, así es que debes cuidarla y afinarla, como a una mujer, aunque si esta última está desafinada nunca podrás afinarla, pero tienes que entregarle el corazón, amarla y respetarla. Aparte, hay que tener muchos detalles porque si no, viene otro a dárselos".
| Promoción |

|
TVNotas USA
|
|


|
Fotos
|
|
|
|
Videos
|
|
|
|
Audio
|
|
|
|
Infografías
|
|
|

|
|