Mundo de freaks Llevan la maldad marcada en el cuerpo
 |  Televisa Cíclope , villano y con "mala pata", así es Demián en Mundo de Fieras | María Elena Venant,
Univision Online
Con sus ferocidades, los villanos de las telenovelas trascienden la realidad. Tan exagerados son que deben tener una muestra exterior de su perversidad. Es por eso que suelen sufrir de alguna deformación que los afea. Así, en Mundo de Fieras, Demián tiene que ser tuerto y cojo. Como decía el poeta Keats, "la belleza es verdad". Un malo como Demián es la antitesis de la verdad y la belleza, por lo tanto debe asustar con su fealdad exterior y su maldad interior. La fealdad asociada a la maldad
Un castigo que ameritan los malos telenoveleros es sufrir el calor del infierno antes de tiempo. Cynthia Klitbo, en Velo de Novia; Sebastián Ligarde, en Salomé, y Alberto Estrella, en Entre el Amor y el Odio, fueron algunos diabólicos que sobrevivieron a un incendio convertidos en esperpentos.
En Madres Egoístas, su única incursión en las telenovelas, María del Sol interpretaba a la cruel Mariana. En su afán de cocinar a ,la entonces diminuta, Anahí, y a sus compañeritas de orfanato quedaba convertida en una especie de Fantasma de la Opera: sin rostro y obligada a vivir con oculta tras de una máscara. Un caso especial fue el de Lucio, de Esmeralda. El médico, por rescatar a la cieguita de un incendio, quedaba horriblemente desfigurado. Al perder la belleza física y convertirse en un ser pavoroso, Lucio perdía su nobleza y se volvía un psicópata obsesionado con su rescatada
Otras deformidades también han aquejado a villanos del culebrón. Al intentar detener el secuestro de su hija − secuestro que él mismo había fraguado − Octavio, de En Carne Propia, perdía una mano. Así, se pasaba la novela amenizando sus maldades con esa prótesis plateada que lo hacia parecerse al siniestro Goldfinger, némesis de James Bond. Motivos menos altruistas llevaban a Justo, de El Manantial, a quedar manco. Por meterle mano a mujer ajena, Justo perdía la susodicha cuando el marido engañado le propinaba un machetazo dejándolo convertido en El Capitán Garfio.
La cojera e invalidez también afligen a los malditos de las telenovelas. Aun en silla de ruedas, Marcelo, de El Amor no Tiene Precio, andaba haciendo de las suyas. El campeón de los villanos impedidos ha sido César Evora. Tanto en Abrázame muy Fuerte como en Mariana de la Noche, el actor cubano ha demostrado que la paraplejía y la villanía van de la mano, al menos en la ficción. En Mundo de Fieras ha ido más lejos. Su Demián sufrió de la amputación de una pierna. En su juventud Demián trabajaba de ratero. Perseguido por la policía, su "mala pata" lo agarró en la forma de un tren que lo dejó sin pierna
| Promoción |

|
| Tu Opinión |

|
© 2006 Univision Communications Inc.
|