De los 40 en adelante
Los primeros síntomas de esto son las líneas finas de expresión conocidas como "patas de gallo", una piel sin luminosidad, un tono disparejo, poros abiertos, opacidad, resequedad y piel áspera.
Para revertirlo es necesario brindar protección para reforzar la defensa natural de la piel protegiéndola de los rayos UVA y UVB e hidratándola para evitar la pérdida de proteínas esenciales, ya que estas disminuyen su funcionalidad a causa del estrés.
Edad del crono-envejecimiento
El envejecimiento de la piel en esta etapa se da por la edad cronológica de la mujer. Aunque la piel aún es firme, inicia el proceso de adelgazamiento de las fibras de colágeno y elastina, lo que ocasiona que las finas líneas de expresión se marquen más. También es muy probable que exista una cantidad mayor de pecas.
Después de los 40 años, los cambios hormonales afectan la piel y su capacidad de regeneración disminuye. La doctora Shearer comenta que "las arrugas y la flacidez se acentúan en esta edad alterando la apariencia del óvalo facial, la pérdida de elasticidad se acentúa, la piel se vuelve más delgada generando la aparición de pequeñas venitas en nuestro rostro, las arrugas son más profundas y las pigmentaciones más oscuras".
Para cuidar bien la piel del rostro en esta etapa es necesario brindar hidratación y nutrición para reforzar la producción de proteínas en nuestra piel y promover su engrosamiento, atenuar pigmentación, disminuir arrugas profundas, líneas de expresión y generar efecto lift.
Edad de la renovación
Cumplidos los 50 años, la piel se adelgaza y se vuelve flácida, se reseca, pierde el tono muscular al igual que la grasa subcutánea casi en un 70 por ciento. También se reduce la densidad cutánea; es decir, se adelgazan casi por completo las fibras de colágeno. En pocas palabras: cuello y rostro se quedan sin relleno ni soporte.
En esta etapa, los efectos de envejecimiento tienen un proceso mucho más visible, ya que la regeneración celular disminuye dramáticamente acelerando el envejecimiento y la capacidad de renovación de nuestra piel no es la misma, lo cual provoca que nuestros párpados se vean más caídos, las arrugas tipo pliegue, las bolsas de nuestros ojos y las ojeras más acentuadas.
Para ayudar a nuestra piel a renovarse es necesario brindarle un tratamiento que ayude a desacelerar los efectos de envejecimiento para contrarrestar todos estos síntomas a través de una excelente nutrición que repare y renueve la piel, y un poderoso hidratante antiedad.
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